DEFINICIÓN:
Un ataque cardíaco o infarto del miocardio ocurre cuando una o más regiones del músculo cardíaco experimentan una falta de oxígeno grave o prolongada, causada por el bloqueo del flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco.
El bloqueo es a menudo el resultado de la aterosclerosis - una acumulación de placa, conocida como colesterol, de otras sustancias grasas, y un coáglo de sangre. La placa se rompe y, finalmente, un coágulo de sangre se forma. La causa de un ataque al corazón es un coágulo de sangre que se forma dentro de la zona de la placa obstruido.
Si la irrigación de sangre y el suministro de oxígeno se suprime marcadamente o durante un período de tiempo prolongado, las células musculares del corazón se dañan y mueren. El resultado es la disfunción del músculo del corazón en el área afectada por la falta de oxígeno.
FACTORES DE RIESGO:
Existen dos tipos de factores de riesgo para el ataque al corazón incluyendo los siguientes:
Hereditarios (o genéticos):
Adquiridos:
Los factores de riesgo hereditarios o genéticos son aquellos con los que la persona nace y que no pueden modificarse, pero pueden mejorar con la ayuda del tratamiento médico y los cambios en el estilo de vida.
Los factores de riesgo adquiridos son causados por las actividades que elegimos incluir en nuestra vida, los cuales pueden controlarse mediante cambios en el estilo de vida y los cuidados clínicos.
Factores hereditarios o genéticos: ¿Quién tiene mayor riesgo?
Las personas con hipertensión hereditaria - presión alta de la sangre.
Personas que han heredado niveles bajos de colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), triglicéridos o niveles altos de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) en la sangre o niveles altos de triglicéridos.
Las personas con antecedentes familiares de enfermedad del corazón (en especial si empezó antes de los 55 años).
Los hombres y mujeres ancianos.
Las personas con diabetes mellitus (diabetes de tipo I).
Las mujeres después del comienzo de la menopausia - generalmente, los hombres empiezan a tener riesgo a una edad más temprana, pero tras la aparición de la menopausia el riesgo es el mismo para las mujeres.
Factores adquiridos: ¿Quién tiene mayor riesgo?
Las personas con hipertensión adquirida - presión alta de la sangre.
Personas que han heredado niveles bajos de colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), triglicéridos o niveles altos de colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) en la sangre o niveles altos de triglicéridos.
Los fumadores.
Las personas que están sometidas a mucho estrés.
Las gente que bebe demasiado alcohol.
Las personas con un estilo de vida sedentario.
Las personas con un sobrepeso del 30 por ciento o mayor.
Las personas que comen una dieta alta en grasa saturada.
Las personas con diabetes del tipo II.
Un ataque al corazón le puede dar a cualquier persona - sólo cuando tomamos tiempo para aprender cuáles son los factores de riesgo que nos afectan específicamente, podemos tomar las medidas necesarias para reducirlos o eliminarlos.
Cómo controlar los factores de riesgo para el ataque al corazón:
El control de los factores de riesgo para el ataque al corazón empieza por lo siguiente:
Examinar qué factores de riesgo nos afectan y adoptar las medidas necesarias para eliminarlos o reducirlos.
Ser conscientes de que condiciones como la hipertensión o los niveles anormales de colesterol, que pueden ser "asesinos silenciosos".
Modificar los factores de riesgo adquiridos, los que no son hereditarios, mediante cambios en el estilo de vida. Consulte a su médico como primer paso para empezar enseguida a realizar dichos cambios.
Consulte a su médico para determinar si tiene factores de riesgo de tipo genético o hereditario que no se pueden modificar, pero que se pueden controlar médicamente y por medio de cambios en el estilo de vida.
SÍNTOMAS:
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de un ataque al corazón. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:
Indigestión
La indigestión, también llamada empacho o dispepsia, es una sensación de dolor o ardor en la parte superior del abdomen que podría ir acompañada de lo siguiente; náusea; sentirse abotagado; eructos; Vómitos; dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen; molestias no relacionadas con los alimentos y indigestión acompañada de falta de aliento, sudoración o dolor que se irradia a la mandíbula, el cuello o el brazo.
Los síntomas de indigestión pueden parecerse a los de otras condiciones médicas, como el dolor en el pecho. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.
Presión severa, sensación de plenitud, opresión, dolor y, o molestias en el centro del pecho que dura más de unos minutos.
Dolor o molestias que se extienden a los hombros, el cuello, los brazos o la mandíbula.
Dolor en el pecho con una intensidad que aumenta.
Dolor en el pecho que no se alivia con el reposo ni al tomar nitroglicerina.
Dolor en el pecho que se produce junto con alguno o todos los siguientes síntomas (adicionales):
Piel sudorosa, fría, pegajosa y, o pálida.
Falta de aliento.
Náusea o vómitos.
Mareo o desmayo.
Cansancio o debilidad inexplicables.
Pulso rápido o irregular.
Aunque el dolor en el pecho es el signo de aviso clave de un ataque al corazón, se podría confundir con una indigestión, pleuritis, neumonía u otros desórdenes.
Cómo responder a las señales de aviso de un ataque al corazón:
Si usted, o alguna otra persona, muestra alguna de las señales de aviso anteriores, actúe de inmediato. Llame al 911 o a su número local para emergencias.
Tratamiento del ataque al corazón:
Los objetivos del tratamiento para un ataque al corazón consisten en aliviar el dolor, mantener la función del músculo cardiaco y evitar la muerte.
El tratamiento en el servicio de emergencias puede incluir lo siguiente:
Introducción
¿QUÉ SON LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES?
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), es decir, del corazón y de los vasos sanguíneos, son:
-La cardiopatía coronaria – enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco (miocardio);
-Las enfermedades cerebrovasculares – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro;
-Las arteriopatías periféricas – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores;
-La cardiopatía reumática – lesiones del miocardio y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos;
-Las cardiopatías congénitas – malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento; y
-Las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares – coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.
-Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los AVC también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre.
DATOS SOBRE LAS ECV
Las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
Se calcula que en 2005 murieron por esta causa 17,5 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas en el mundo; 7,6 millones de esas muertes se debieron a la cardiopatía coronaria, y 5,7 millones a los AVC.
Las muertes por ECV afectan por igual a ambos sexos, y más del 80% se producen en países de ingresos bajos y medios.
Se calcula que en 2015 morirán cerca de 20 millones de personas por ECV, sobre todo por cardiopatías y AVC, y se prevé que sigan siendo la principal causa de muerte.
CAUSAS DE LAS ECV
Las causas de las ECV están bien definidas y son bien conocidas. Las causas más importantes de cardiopatía y AVC son los llamados "factores de riesgo modificables": dieta malsana, inactividad física y consumo de tabaco.
Los efectos de la dieta malsana y de la inactividad física pueden manifestarse como "factores de riesgo intermedios": aumento de la tensión arterial y del azúcar y los lípidos de la sangre, sobrepeso y obesidad.
Los principales factores de riesgo modificables son responsables de aproximadamente un 80% de los casos de cardiopatía coronaria y enfermedad cerebrovascular.
También hay una serie de determinantes subyacentes de las enfermedades crónicas, es decir, "las causas de las causas", que son un reflejo de las principales fuerzas que rigen los cambios sociales, económicos y culturales: la globalización, la urbanización y el envejecimiento de la población. Otros determinantes de las ECV son la pobreza y el estrés.
SÍNTOMAS FRECUENTES DE LAS ECV
La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un ataque al corazón o un AVC.
Los síntomas del ataque al corazón consisten en dolor o molestias en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda. Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez.
La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la espalda son más frecuentes en las mujeres.
El síntoma más frecuente de los AVC es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida, y debilidad o pérdida de conciencia.
Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.
Informacion extraida de la OMS
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), es decir, del corazón y de los vasos sanguíneos, son:
-La cardiopatía coronaria – enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco (miocardio);
-Las enfermedades cerebrovasculares – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro;
-Las arteriopatías periféricas – enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores;
-La cardiopatía reumática – lesiones del miocardio y de las válvulas cardíacas debidas a la fiebre reumática, una enfermedad causada por bacterias denominadas estreptococos;
-Las cardiopatías congénitas – malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento; y
-Las trombosis venosas profundas y embolias pulmonares – coágulos de sangre (trombos) en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.
-Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro. Los AVC también pueden deberse a hemorragias de los vasos cerebrales o coágulos de sangre.
DATOS SOBRE LAS ECV
Las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra causa.
Se calcula que en 2005 murieron por esta causa 17,5 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas en el mundo; 7,6 millones de esas muertes se debieron a la cardiopatía coronaria, y 5,7 millones a los AVC.
Las muertes por ECV afectan por igual a ambos sexos, y más del 80% se producen en países de ingresos bajos y medios.
Se calcula que en 2015 morirán cerca de 20 millones de personas por ECV, sobre todo por cardiopatías y AVC, y se prevé que sigan siendo la principal causa de muerte.
CAUSAS DE LAS ECV
Las causas de las ECV están bien definidas y son bien conocidas. Las causas más importantes de cardiopatía y AVC son los llamados "factores de riesgo modificables": dieta malsana, inactividad física y consumo de tabaco.
Los efectos de la dieta malsana y de la inactividad física pueden manifestarse como "factores de riesgo intermedios": aumento de la tensión arterial y del azúcar y los lípidos de la sangre, sobrepeso y obesidad.
Los principales factores de riesgo modificables son responsables de aproximadamente un 80% de los casos de cardiopatía coronaria y enfermedad cerebrovascular.
También hay una serie de determinantes subyacentes de las enfermedades crónicas, es decir, "las causas de las causas", que son un reflejo de las principales fuerzas que rigen los cambios sociales, económicos y culturales: la globalización, la urbanización y el envejecimiento de la población. Otros determinantes de las ECV son la pobreza y el estrés.
SÍNTOMAS FRECUENTES DE LAS ECV
La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un ataque al corazón o un AVC.
Los síntomas del ataque al corazón consisten en dolor o molestias en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda. Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez.
La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la espalda son más frecuentes en las mujeres.
El síntoma más frecuente de los AVC es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida, y debilidad o pérdida de conciencia.
Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.
Informacion extraida de la OMS
Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedades cardiovasculares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enfermedades cardiovasculares. Mostrar todas las entradas
lunes, 4 de febrero de 2008
Trombosis venosa
NOMBRE ALTERNATIVO:
Coágulo en las piernas; TVP; DVT
DEFINICIÓN:
Es una afección en la que se forma un coágulo sanguíneo en una vena profunda en el interior del cuerpo.
CAUSAS, INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO:
La trombosis venosa profunda (TVP) afecta principalmente las venas en la parte inferior de la pierna y el muslo. Un coágulo (trombo) se forma en las venas más grandes del área. Este trombo puede interferir con el flujo sanguíneo y puede desprenderse y viajar a través del torrente sanguíneo (embolizar). El coágulo sanguíneo que viaja ( émbolo) puede alojarse en el cerebro, los pulmones, el corazón o en otra área, causando daño grave a ese órgano.
Algunos de los riesgos para la trombosis venosa profunda son: permanecer sentado (como por ejemplo, viajes prolongados en avión o en auto) o reposar en cama. También puede ser causada por cirugía (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla o de los órganos reproductores femeninos), fracturas, haber dado a luz en los últimos 6 meses y el uso de medicamentos tales como estrógenos y píldoras anticonceptivas.
Otros riesgos son producción excesiva de glóbulos rojos en la médula ósea ( policitemia vera), tumor canceroso (maligno) y padecer una afección en la cual es más probable que la sangre se coagule (hipercoagulabilidad).
La trombosis venosa profunda es más común en adultos mayores de 60 años, pero se puede presentar en cualquier grupo de edad.
SÍNTOMAS:
Dolor de pierna, en una sola
Sensibilidad en una sola pierna
Inflamación (edema) de sólo una pierna
Aumento del calor en una pierna
Cambios en el color de la piel en una pierna (enrojecimiento)
TRATAMIENTO:
El tratamiento de la trombosis venosa profunda ayuda a prevenir la formación de un émbolo pulmonar y evitar otra trombosis similar.
Durante años, el tratamiento estándar ha sido un medicamento anticoagulante denominado heparina, que se administra a través de la vena y que impide la formación de coágulos (anticoagulante). Dicho medicamento provoca la anticoagulación rápida y trata el coágulo. Una persona con trombosis venosa profunda también puede tomar un medicamento oral llamado warfarina junto con heparina.
La warfarina por lo general toma varios días para hacer un efecto completo. La heparina se continúa hasta cuando la warfarina haya sido completamente efectiva durante al menos 24 horas. Las personas tomarán warfarina durante aproximadamente seis meses y generalmente ésta se inicia después de la heparina.
Debido a que la heparina se administra continuamente a través de una vena (IV), requiere hospitalización; sin embargo, algunas veces, se pueden utilizar nuevas formas de heparina, conocidas como heparina de bajo peso molecular (por lo general una droga llamada enoxaparina). Esta heparina se puede administrar mediante inyección una o dos veces al día para acortar o eliminar la necesidad de la hospitalización.
La warfarina produce un aumento en el tiempo de coagulación, conocido como tiempo de protrombina (TP). Se utiliza un sistema llamado Índice Internacional Normalizado (INR, por sus siglas en inglés) con el fin de informar la capacidad de la sangre para coagular apropiadamente. Los médicos ajustarán la warfarina para mantener el INR entre 2 y 3.
PRONÓSTICO:
La mayoría de las trombosis venosas profundas desaparecen sin problema, pero pueden reaparecer. Algunos pacientes pueden desarrollar algún dolor e inflamación crónicos en la pierna, conocido como síndrome posflebítico. El émbolo pulmonar es poco común cuando la trombosis venosa profunda se trata adecuadamente, pero puede ocurrir y puede ser potencialmente mortal.
Coágulo en las piernas; TVP; DVT
DEFINICIÓN:
Es una afección en la que se forma un coágulo sanguíneo en una vena profunda en el interior del cuerpo.
CAUSAS, INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO:
La trombosis venosa profunda (TVP) afecta principalmente las venas en la parte inferior de la pierna y el muslo. Un coágulo (trombo) se forma en las venas más grandes del área. Este trombo puede interferir con el flujo sanguíneo y puede desprenderse y viajar a través del torrente sanguíneo (embolizar). El coágulo sanguíneo que viaja ( émbolo) puede alojarse en el cerebro, los pulmones, el corazón o en otra área, causando daño grave a ese órgano.
Algunos de los riesgos para la trombosis venosa profunda son: permanecer sentado (como por ejemplo, viajes prolongados en avión o en auto) o reposar en cama. También puede ser causada por cirugía (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla o de los órganos reproductores femeninos), fracturas, haber dado a luz en los últimos 6 meses y el uso de medicamentos tales como estrógenos y píldoras anticonceptivas.
Otros riesgos son producción excesiva de glóbulos rojos en la médula ósea ( policitemia vera), tumor canceroso (maligno) y padecer una afección en la cual es más probable que la sangre se coagule (hipercoagulabilidad).
La trombosis venosa profunda es más común en adultos mayores de 60 años, pero se puede presentar en cualquier grupo de edad.
SÍNTOMAS:
Dolor de pierna, en una sola
Sensibilidad en una sola pierna
Inflamación (edema) de sólo una pierna
Aumento del calor en una pierna
Cambios en el color de la piel en una pierna (enrojecimiento)
TRATAMIENTO:
El tratamiento de la trombosis venosa profunda ayuda a prevenir la formación de un émbolo pulmonar y evitar otra trombosis similar.
Durante años, el tratamiento estándar ha sido un medicamento anticoagulante denominado heparina, que se administra a través de la vena y que impide la formación de coágulos (anticoagulante). Dicho medicamento provoca la anticoagulación rápida y trata el coágulo. Una persona con trombosis venosa profunda también puede tomar un medicamento oral llamado warfarina junto con heparina.
La warfarina por lo general toma varios días para hacer un efecto completo. La heparina se continúa hasta cuando la warfarina haya sido completamente efectiva durante al menos 24 horas. Las personas tomarán warfarina durante aproximadamente seis meses y generalmente ésta se inicia después de la heparina.
Debido a que la heparina se administra continuamente a través de una vena (IV), requiere hospitalización; sin embargo, algunas veces, se pueden utilizar nuevas formas de heparina, conocidas como heparina de bajo peso molecular (por lo general una droga llamada enoxaparina). Esta heparina se puede administrar mediante inyección una o dos veces al día para acortar o eliminar la necesidad de la hospitalización.
La warfarina produce un aumento en el tiempo de coagulación, conocido como tiempo de protrombina (TP). Se utiliza un sistema llamado Índice Internacional Normalizado (INR, por sus siglas en inglés) con el fin de informar la capacidad de la sangre para coagular apropiadamente. Los médicos ajustarán la warfarina para mantener el INR entre 2 y 3.
PRONÓSTICO:
La mayoría de las trombosis venosas profundas desaparecen sin problema, pero pueden reaparecer. Algunos pacientes pueden desarrollar algún dolor e inflamación crónicos en la pierna, conocido como síndrome posflebítico. El émbolo pulmonar es poco común cuando la trombosis venosa profunda se trata adecuadamente, pero puede ocurrir y puede ser potencialmente mortal.
Cardiopatía congénita
CARDIOPATÍA CONGÉNITA:
Las cardiopatías congénitas son las anomalías cardíacas o a la predisposición a las mismas presentes desde el nacimiento.
Los términos congénito y hereditario, no son sinónimos. Todas las enfermedades hereditarias son congénitas, pero la inversa no se cumple (no todas las enfermedades congénitas son hereditarias).
ETIOLOGÍA DE LAS CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS:
Si bien son desconocidas las causas que llevan a la aparición de estas enfermedades, sí se conocen algunos factores de riesgo que predisponen a las mismas:
Padres menores de 18 años o mayores de 35
Otras enfermedades congénitas (por ejemplo: Síndrome de Down)
Antecedentes de cardiopatías congénitas en los padres o en embarazos previos
Diabetes materna
Alcoholismo materno
Uso de drogas o fármacos por parte de la madre
Consanguineidad de los padres
TIPOS MÁS FRECUENTES DE CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS:
Comunicación interventricular
Comunicación interauricular
Tetralogía de Fallot
Ductus arterioso persistente
Estenosis pulmonar
Estenosis aórtica
Transposición de grandes vasos
Coartación de aorta
Otras
Las cardiopatías congénitas son las anomalías cardíacas o a la predisposición a las mismas presentes desde el nacimiento.
Los términos congénito y hereditario, no son sinónimos. Todas las enfermedades hereditarias son congénitas, pero la inversa no se cumple (no todas las enfermedades congénitas son hereditarias).
ETIOLOGÍA DE LAS CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS:
Si bien son desconocidas las causas que llevan a la aparición de estas enfermedades, sí se conocen algunos factores de riesgo que predisponen a las mismas:
Padres menores de 18 años o mayores de 35
Otras enfermedades congénitas (por ejemplo: Síndrome de Down)
Antecedentes de cardiopatías congénitas en los padres o en embarazos previos
Diabetes materna
Alcoholismo materno
Uso de drogas o fármacos por parte de la madre
Consanguineidad de los padres
TIPOS MÁS FRECUENTES DE CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS:
Comunicación interventricular
Comunicación interauricular
Tetralogía de Fallot
Ductus arterioso persistente
Estenosis pulmonar
Estenosis aórtica
Transposición de grandes vasos
Coartación de aorta
Otras
sábado, 2 de febrero de 2008
Cardiopatía reumática
NOMBRES ALTERNATIVOS:
Fiebre reumática aguda
DEFINICIÓN:
Es una enfermedad inflamatoria que se puede presentar después de una infección con bacterias estreptococos (como la faringitis estreptocócica o la escarlatina). La enfermedad puede afectar el corazón, las articulaciones, la piel y el cerebro.
CAUSAS, INCIDENCIAS Y FACTORES DE RIESGO:
La fiebre reumática es común a nivel mundial y es responsable de muchos casos de daño en las válvulas cardíacas. Aunque se ha vuelto de lejos mucho menos común en los Estados Unidos desde comienzos del siglo XX, ha habido unos cuantos brotes desde los años 80.
La fiebre reumática afecta principalmente a los niños entre los 6 y 15 años de edad y se desarrolla aproximadamente 20 días después de una faringitis estreptocócica o de escarlatina. En hasta un tercio de los casos, la infección por estreptococos que causó la fiebre reumática puede no haber tenido ningún síntoma.
Alrededor del 3% de las personas con infecciones causadas por estreptococos y sin tratamiento desarrollan fiebre reumática. Es probable que las personas que tuvieron un episodio de fiebre reumática presenten reagudizaciones con infecciones repetitivas por estreptococos.
SÍNTOMAS:
Fiebre
Dolor articular, artritis (principalmente en las rodillas, los codos, los tobillos y las muñecas)
Inflamación articular, enrojecimiento o calor
Dolor abdominal
Erupción en la piel (eritema marginado)
erupción cutánea en el tronco y en la parte superior de brazos o piernas
erupciones que pueden tener apariencia de anillo o de culebra
Nódulos cutáneos
Corea de Sydenham (inestabilidad emocional, debilidad muscular y movimientos convulsivos espasmódicos descoordinados y rápidos que afectan principalmente la cara, los pies y las manos)
Hemorragias nasales (epistaxis)
Problemas del corazón (cardíacos) que pueden ser asintomático o pueden ocasionar dificultad respiratoria y dolor de pecho
TRATAMIENTO:
Los medicamentos antinflamatorios, como la aspirina o los corticosteroides, reducen la inflamación para ayudar a manejar la fiebre reumática aguda.
Las personas que dan positivo para faringitis estreptocócica también deben recibir tratamiento con antibióticos. Es posible que la persona tenga que tomar dosis bajas de antibióticos, como penicilina, zulfadiazina o eritromicina, durante un período prolongado para evitar el retorno de la enfermedad.
Expectativas (pronóstico) Volver al comienzo
La recurrencia de la fiebre reumática es probable en las personas que no toman dosis bajas de antibióticos en forma continua, especialmente durante los primeros 3 a 5 años después del primer episodio de la enfermedad. Las complicaciones cardíacas pueden ser graves, particularmente si hay compromiso de las válvulas del corazón.
COMPLICACIONES:
-Daño a las válvulas cardíacas (especialmente estenosis mitral y aórtica)
-Endocarditis
-Insuficiencia cardíaca
-Arritmias
-Pericarditis
-Corea de Sydenham
Fiebre reumática aguda
DEFINICIÓN:
Es una enfermedad inflamatoria que se puede presentar después de una infección con bacterias estreptococos (como la faringitis estreptocócica o la escarlatina). La enfermedad puede afectar el corazón, las articulaciones, la piel y el cerebro.
CAUSAS, INCIDENCIAS Y FACTORES DE RIESGO:
La fiebre reumática es común a nivel mundial y es responsable de muchos casos de daño en las válvulas cardíacas. Aunque se ha vuelto de lejos mucho menos común en los Estados Unidos desde comienzos del siglo XX, ha habido unos cuantos brotes desde los años 80.
La fiebre reumática afecta principalmente a los niños entre los 6 y 15 años de edad y se desarrolla aproximadamente 20 días después de una faringitis estreptocócica o de escarlatina. En hasta un tercio de los casos, la infección por estreptococos que causó la fiebre reumática puede no haber tenido ningún síntoma.
Alrededor del 3% de las personas con infecciones causadas por estreptococos y sin tratamiento desarrollan fiebre reumática. Es probable que las personas que tuvieron un episodio de fiebre reumática presenten reagudizaciones con infecciones repetitivas por estreptococos.
SÍNTOMAS:
Fiebre
Dolor articular, artritis (principalmente en las rodillas, los codos, los tobillos y las muñecas)
Inflamación articular, enrojecimiento o calor
Dolor abdominal
Erupción en la piel (eritema marginado)
erupción cutánea en el tronco y en la parte superior de brazos o piernas
erupciones que pueden tener apariencia de anillo o de culebra
Nódulos cutáneos
Corea de Sydenham (inestabilidad emocional, debilidad muscular y movimientos convulsivos espasmódicos descoordinados y rápidos que afectan principalmente la cara, los pies y las manos)
Hemorragias nasales (epistaxis)
Problemas del corazón (cardíacos) que pueden ser asintomático o pueden ocasionar dificultad respiratoria y dolor de pecho
TRATAMIENTO:
Los medicamentos antinflamatorios, como la aspirina o los corticosteroides, reducen la inflamación para ayudar a manejar la fiebre reumática aguda.
Las personas que dan positivo para faringitis estreptocócica también deben recibir tratamiento con antibióticos. Es posible que la persona tenga que tomar dosis bajas de antibióticos, como penicilina, zulfadiazina o eritromicina, durante un período prolongado para evitar el retorno de la enfermedad.
Expectativas (pronóstico) Volver al comienzo
La recurrencia de la fiebre reumática es probable en las personas que no toman dosis bajas de antibióticos en forma continua, especialmente durante los primeros 3 a 5 años después del primer episodio de la enfermedad. Las complicaciones cardíacas pueden ser graves, particularmente si hay compromiso de las válvulas del corazón.
COMPLICACIONES:
-Daño a las válvulas cardíacas (especialmente estenosis mitral y aórtica)
-Endocarditis
-Insuficiencia cardíaca
-Arritmias
-Pericarditis
-Corea de Sydenham
viernes, 1 de febrero de 2008
Arteriopatía periférica.
DEFINICIÓN:
Se trata de una enfermedad que afecta sobre todo a las arterias de las extremidades inferiores y está producida por la dificultad de la circulación de la sangre a través de estas arterias. De la misma forma que la arteriosclerosis produce una cardiopatía isquémica cuando afecta a las arterias coronarias, o una enfermedad cerebrovascular cuando afecta a las arterias que irrigan el cerebro, en este caso la estrechez de las arterias se localiza en las extremidades inferiores.
SÍNTOMAS:
Hemos dicho que la enfermedad consiste en una deficiente circulación de la sangre por las extremidades inferiores. La sangre arterial llega con dificultad a nivel de las piernas. Al principio puede no haber ningún síntoma y sólo el médico puede detectar la enfermedad al notar una ausencia de los pulsos de los pies cuando explora rutinariamente a su enfermo. Más adelante pueden aparecer las primeras molestias. Efectivamente, cuando la demanda de oxígeno aumente, las arterias deterioradas no van a ser capaces de aportar la suficiente sangre oxigenada. Esto ocurre al realizar cualquier esfuerzo. El enfermo nota que cuando lleva un rato caminando un intenso dolor en las pantorrillas o a veces en una sola, le obliga a pararse y descansar. Curiosamente puede precisar exactamente cuántos metros le permite caminar su pierna sin tenerse que parar 500, 300, 200 metros, el umbral cada vez es menor a medida que progresa la enfermedad. Es lo que se denomina claudicación intermitente. Finalmente el dolor puede aparecer en reposo, las arterias han llegado a un grado extremo de deterioro, pueden aparecer trastornos en la vitalidad de la extremidad, caída del vello, frialdad, trastornos de la piel, heridas que no curan y en la última fase úlceras importantes que pueden llegar a la gangrena. Afortunadamente la mayor parte de los enfermos no llegan a estos dramáticos extremos sobre todo si adoptan las sencillas medidas de tratamiento que pueden detener el avance de esta, de otro modo, penosa enfermedad.
¿CÓMO PREVENIR LA CLAUDICACIÓN INTERMITENTE?
La forma de prevenir esta enfermedad es la misma que sirve para prevenir todas las enfermedades relacionadas con la arteriosclerosis. Son sobradamente conocidos los factores de riesgo para la aparición de esta frecuente enfermedad arterial, el tabaquismo, la diabetes, el exceso de colesterol en la sangre, la hipertensión, la obesidad, etc. Dos de estos factores actúan de forma especialmente intensa sobre las arterias de las piernas y son: el hábito de fumar y la diabetes.
DIAGNÓSTICO:
Cuando la enfermedad está establecida, el diagnóstico es sencillísimo pues, al contrario de lo que ocurre con la mayor parte de las enfermedades, en este caso los síntomas son siempre «de libro», exactamente como los hemos descrito. Para detectarla antes de que el enfermo note ninguna molestia el médico practica unas exploraciones rutinarias que deben hacerse periódicamente sobre todo en enfermos de riesgo (fumadores, diabéticos, hipertensos, dislipémicos, ... ). Estas exploraciones son tan simples que palpar los pulsos de las extremidades (superiores e inferiores) lo que no lleva más de uno o dos minutos. Otra exploración que puede hacerse en la consulta del médico es la oscilometría mediante un manguito similar al usado para determinar la tensión arterial colocado en este caso en las piernas y que permite determinar el estado de la circulación arterias de forma más sensible. Otra exploración asequible en la consulta del médico es el doppler. Exploraciones más complejas pueden realizarse cuando existan dudas o cuando vaya a procederse a una intervención quirúrgica.
TRATAMIENTO Y MEDIDAS SENCILLAS QUE SE PUEDEN ADOPTAR:
La verdad es que nos encontramos aquí con medidas de nuevo aparentemente sencillas pero a la hora de la verdad son terriblemente dificiles de llevar a cabo. Estas medidas simples y eficaces son las siguientes:
- Cuidados de la piel, que ya hemos visto que esta carente de vitalidad y es muy sensible a heridas que luego serán difíciles de curar.
-Evitar por tanto golpes y lesiones de todo tipo sobre las piernas.
-Tratamiento inmediato de cualquier herida o infección que aparezca.
-Control de todos los factores de riesgo para la arteriosclerosis y sobre todo de la diabetes.
-Hacer el ejercicio fisíco que permita la enfermedad de forma regular.
-Y la medida más importante y eficaz que realmente detiene el avance de la enfermedad e incluso es capaz de producir una auténtica mejoría es la supresión del tabaquismo.
Tal vez ésta sea una de las enfermedades que llevaron a la comunidad médica a plantearse el tabaquismo como una auténtica drogadicción sobre la que se debería investigar y para la que merecía la pena diseñar un tratamiento de ayuda para fumadores empedernidos. Efectivamente, muchos de estos enfermos, aun sabiendo que la única posibilidad de tratamiento y mejoría es abandonar el tabaco, se ven incapaces de hacerlo. Ver enfermos que han sufrido una amputación de un pie o una pierna por culpa del tabaco y siguen fumando, aún sabiendo que pueden perder la otra, y ver como llegan a perder otra extremidad sin ser capaces de haber dejado de fumar demuestra, indudablemente, que dejar de fumar es para muchas personas algo más que una cuestión de fuerza de voluntad.
TRATAMIENTO QUIRÚRJICO:
Puede efectuarse un tratamiento quirúrgico a base de reconstruir los segmentos arteriales lesionados o establecer comunicaciones «by-pass» que eviten las zonas en que el flujo sanguíneo esté dificultado. En casos seleccionados pueden practicarse angioplastias transluminales (técnica igual a la descrita en aspartado dedicado a la angina de pecho y el infarto).
En general estas intervenciones tienen un riesgo importante que viene condicionado por la propia arteriosclerosis que como sabemos puede haber afectado también a la circulación coronaria añadiendo un riesgo más al propio de la edad, normalmente avanzada, de estos enfermos. Por ese motivo se prefiere normalmente diferir la operación a los casos en los que se hayan agotado las opciones terapéuticas más conservadoras.
Se trata de una enfermedad que afecta sobre todo a las arterias de las extremidades inferiores y está producida por la dificultad de la circulación de la sangre a través de estas arterias. De la misma forma que la arteriosclerosis produce una cardiopatía isquémica cuando afecta a las arterias coronarias, o una enfermedad cerebrovascular cuando afecta a las arterias que irrigan el cerebro, en este caso la estrechez de las arterias se localiza en las extremidades inferiores.
SÍNTOMAS:
Hemos dicho que la enfermedad consiste en una deficiente circulación de la sangre por las extremidades inferiores. La sangre arterial llega con dificultad a nivel de las piernas. Al principio puede no haber ningún síntoma y sólo el médico puede detectar la enfermedad al notar una ausencia de los pulsos de los pies cuando explora rutinariamente a su enfermo. Más adelante pueden aparecer las primeras molestias. Efectivamente, cuando la demanda de oxígeno aumente, las arterias deterioradas no van a ser capaces de aportar la suficiente sangre oxigenada. Esto ocurre al realizar cualquier esfuerzo. El enfermo nota que cuando lleva un rato caminando un intenso dolor en las pantorrillas o a veces en una sola, le obliga a pararse y descansar. Curiosamente puede precisar exactamente cuántos metros le permite caminar su pierna sin tenerse que parar 500, 300, 200 metros, el umbral cada vez es menor a medida que progresa la enfermedad. Es lo que se denomina claudicación intermitente. Finalmente el dolor puede aparecer en reposo, las arterias han llegado a un grado extremo de deterioro, pueden aparecer trastornos en la vitalidad de la extremidad, caída del vello, frialdad, trastornos de la piel, heridas que no curan y en la última fase úlceras importantes que pueden llegar a la gangrena. Afortunadamente la mayor parte de los enfermos no llegan a estos dramáticos extremos sobre todo si adoptan las sencillas medidas de tratamiento que pueden detener el avance de esta, de otro modo, penosa enfermedad.
¿CÓMO PREVENIR LA CLAUDICACIÓN INTERMITENTE?
La forma de prevenir esta enfermedad es la misma que sirve para prevenir todas las enfermedades relacionadas con la arteriosclerosis. Son sobradamente conocidos los factores de riesgo para la aparición de esta frecuente enfermedad arterial, el tabaquismo, la diabetes, el exceso de colesterol en la sangre, la hipertensión, la obesidad, etc. Dos de estos factores actúan de forma especialmente intensa sobre las arterias de las piernas y son: el hábito de fumar y la diabetes.
DIAGNÓSTICO:
Cuando la enfermedad está establecida, el diagnóstico es sencillísimo pues, al contrario de lo que ocurre con la mayor parte de las enfermedades, en este caso los síntomas son siempre «de libro», exactamente como los hemos descrito. Para detectarla antes de que el enfermo note ninguna molestia el médico practica unas exploraciones rutinarias que deben hacerse periódicamente sobre todo en enfermos de riesgo (fumadores, diabéticos, hipertensos, dislipémicos, ... ). Estas exploraciones son tan simples que palpar los pulsos de las extremidades (superiores e inferiores) lo que no lleva más de uno o dos minutos. Otra exploración que puede hacerse en la consulta del médico es la oscilometría mediante un manguito similar al usado para determinar la tensión arterial colocado en este caso en las piernas y que permite determinar el estado de la circulación arterias de forma más sensible. Otra exploración asequible en la consulta del médico es el doppler. Exploraciones más complejas pueden realizarse cuando existan dudas o cuando vaya a procederse a una intervención quirúrgica.
TRATAMIENTO Y MEDIDAS SENCILLAS QUE SE PUEDEN ADOPTAR:
La verdad es que nos encontramos aquí con medidas de nuevo aparentemente sencillas pero a la hora de la verdad son terriblemente dificiles de llevar a cabo. Estas medidas simples y eficaces son las siguientes:
- Cuidados de la piel, que ya hemos visto que esta carente de vitalidad y es muy sensible a heridas que luego serán difíciles de curar.
-Evitar por tanto golpes y lesiones de todo tipo sobre las piernas.
-Tratamiento inmediato de cualquier herida o infección que aparezca.
-Control de todos los factores de riesgo para la arteriosclerosis y sobre todo de la diabetes.
-Hacer el ejercicio fisíco que permita la enfermedad de forma regular.
-Y la medida más importante y eficaz que realmente detiene el avance de la enfermedad e incluso es capaz de producir una auténtica mejoría es la supresión del tabaquismo.
Tal vez ésta sea una de las enfermedades que llevaron a la comunidad médica a plantearse el tabaquismo como una auténtica drogadicción sobre la que se debería investigar y para la que merecía la pena diseñar un tratamiento de ayuda para fumadores empedernidos. Efectivamente, muchos de estos enfermos, aun sabiendo que la única posibilidad de tratamiento y mejoría es abandonar el tabaco, se ven incapaces de hacerlo. Ver enfermos que han sufrido una amputación de un pie o una pierna por culpa del tabaco y siguen fumando, aún sabiendo que pueden perder la otra, y ver como llegan a perder otra extremidad sin ser capaces de haber dejado de fumar demuestra, indudablemente, que dejar de fumar es para muchas personas algo más que una cuestión de fuerza de voluntad.
TRATAMIENTO QUIRÚRJICO:
Puede efectuarse un tratamiento quirúrgico a base de reconstruir los segmentos arteriales lesionados o establecer comunicaciones «by-pass» que eviten las zonas en que el flujo sanguíneo esté dificultado. En casos seleccionados pueden practicarse angioplastias transluminales (técnica igual a la descrita en aspartado dedicado a la angina de pecho y el infarto).
En general estas intervenciones tienen un riesgo importante que viene condicionado por la propia arteriosclerosis que como sabemos puede haber afectado también a la circulación coronaria añadiendo un riesgo más al propio de la edad, normalmente avanzada, de estos enfermos. Por ese motivo se prefiere normalmente diferir la operación a los casos en los que se hayan agotado las opciones terapéuticas más conservadoras.
Enfermedades cerebrovasculares
DEFINICIÓN:
Las enfermedades vasculares cerebrales (o accidentes cerebrovasculares o enfermedad cerebrovascular) se definen "como cualquier enfermedad del encéfalo, focal o difusa, transitoria o permanente provocada por una alteración de la circulación cerebral. Esta alteración puede ser debida a un proceso patológico que afecte a los vasos del cerebro o un trastorno de la sangre circulante"
Según la OMS, la enfermedad vascular cerebral es "el desarrollo rápido de síntomas clínicos indicativos de un trastorno local o generalizado de la función cerebral, con síntomas que persisten 24 o más horas o que conducen a la muerte sin que exista un causa aparente otra que la vascular"
Los ictus serían los epìsodios agudos de la enfermedad cerebral vascular.
Según la naturaleza de la lesión, la enfermedad cerebral vascular aguda, se puede clasificar en isquémica o hemorrágica. En la isquémica hay una disminución del flujo sanguíneo que llega a alguna región del cerebro produciendose necrosis tisular por daño neuronal irreversible (infarto cerebral). En la enfermedad cerebral vascular aguda hemorrágica, existe una extravasación de sangre por ruptura de algún vaso.
Ataque isquémico transitorio (AIT)
Se define como un déficit neurológico focal de origen vascular con resolución completa en menos de 24 horas (a diferencia del ictus que, por convención dura más de 24 horas)
La duración de un ataque isquémico transitorio suele oscilar entre 5 y 15 minutos, aunque puede durar más si es ocasionado por un embolismo cardíaca
Según la causa que produce el ataque isquémico transitorio, se pueden clasificar en hemodinámicos y embólicos
Según el territorio afectado se distinguen:
AIT carotídeo (66-88% de los casos)
AIT basilar-vertebral
Los ataques isquémicos transitorios suelen ser el preludio de un ictus (entre el 30 y 50%), la mayoría de ellos, ocurriendo el primer año
Infartos cerebrales:
Los infartos cerebrales son el resultado de la necrosis isquémica de una zona del parénquima cerebral
-El infarto completo de la circulación anterior, constituye el 17% de los ictus isquémicos y suele ser debido a embolia. Se caracteriza por síntomas corticales (afasia o disfasia, discalculia, alteración visuoespacial), hemianopsia homónima y déficit sensitivo y motor de cara y extremidades. El pronóstico es malo
-El infarto parcial de la circulación anterior es el que cumple dos de las tres características del infarto completo (por ejemplo, solo disfunción cerebral superior). Es el más frecuente (35% de los casos)
-Infarto lacunar: presentan un cuadro típico (déficit motor o sensitivo puro, hemiparesia-ataxia o disartria). Constituye el 25% de los casos, es debido a la lipohialinosis y su pronóstico es bueno)
-Infarto de la circulación posterior: en un déficit neuronal focal que incluye parálisis ipsilateral de los nervios craneales con déficit motor y/o sensitivo contralateral o bilateral, alteración de los movimientos conjugados de los ojos o alteración aislada del campo visual. Constituyen el 25% de los infartos y suele deberse a trombosis cerebral.
-Los infartos extensos cortico-subcorticales se producen por oclusión de las grandes arterias (carótidas o vertebrales, cerebrales anterior, media o posterior y cerebelosas superior, antero-inferior o póstero-inferior). Siguen el patrón anatómico del territorio de distribución de cada arteria
-Los infartos lacunares son debidos a la oclusión de las arterias perforantes dirigidas hacia los ganglios basales, cápsula interna o tronco cerebral
-Los infartos intracorticales se producen por oclusión de pequeños vasos. Son infartos diminutos situados en la corteza cerebral, a la que dan un aspecto irregular (atrofia granular)
-Los infartos laminares y por hipoperfusión no siguen territorios arteriales sino que se producen en las áreas del cerebro.
HEMORRAGIAS INTRACEREBRALES
Las más importantes son:
-Hemorragias intracerebrales : son las ocasionadas por la rotura de un vaso intraparenquimatoso que produce un hematoma en el espesor de tejido cerebral. Se deben sobre todo a la hipertensión y se localizan en los ganglios basales, cerebelo y tronco encefálico.
-Hemorragias subaracnoideas : es la salida de sangre al espacio subaracnoideo, bien por rotura de ua vena, arteria o lecho capilar. En la mayor parte de los casos, se deben a la rotura de un aneurisma en las arterias de la base del cerebro o del polígono de Willis.
-Hemorragias subdurales : son las que ocasionan un hematoma subdural. Se suelen producir sobre todo como consecuencia de un traumatismo (por ejemplo en el caso del síndrome del niño zarandeado)
-Hemorragias epidurales : se producen por rotura de una arteria meníngea, generalmente como consecuencia de un trauma. No son muy frecuentes
Vídeo explicatorio sobre el infarto cerebral
Las enfermedades vasculares cerebrales (o accidentes cerebrovasculares o enfermedad cerebrovascular) se definen "como cualquier enfermedad del encéfalo, focal o difusa, transitoria o permanente provocada por una alteración de la circulación cerebral. Esta alteración puede ser debida a un proceso patológico que afecte a los vasos del cerebro o un trastorno de la sangre circulante"
Según la OMS, la enfermedad vascular cerebral es "el desarrollo rápido de síntomas clínicos indicativos de un trastorno local o generalizado de la función cerebral, con síntomas que persisten 24 o más horas o que conducen a la muerte sin que exista un causa aparente otra que la vascular"
Los ictus serían los epìsodios agudos de la enfermedad cerebral vascular.
Según la naturaleza de la lesión, la enfermedad cerebral vascular aguda, se puede clasificar en isquémica o hemorrágica. En la isquémica hay una disminución del flujo sanguíneo que llega a alguna región del cerebro produciendose necrosis tisular por daño neuronal irreversible (infarto cerebral). En la enfermedad cerebral vascular aguda hemorrágica, existe una extravasación de sangre por ruptura de algún vaso.
Ataque isquémico transitorio (AIT)
Se define como un déficit neurológico focal de origen vascular con resolución completa en menos de 24 horas (a diferencia del ictus que, por convención dura más de 24 horas)
La duración de un ataque isquémico transitorio suele oscilar entre 5 y 15 minutos, aunque puede durar más si es ocasionado por un embolismo cardíaca
Según la causa que produce el ataque isquémico transitorio, se pueden clasificar en hemodinámicos y embólicos
Según el territorio afectado se distinguen:
AIT carotídeo (66-88% de los casos)
AIT basilar-vertebral
Los ataques isquémicos transitorios suelen ser el preludio de un ictus (entre el 30 y 50%), la mayoría de ellos, ocurriendo el primer año
Infartos cerebrales:
Los infartos cerebrales son el resultado de la necrosis isquémica de una zona del parénquima cerebral
-El infarto completo de la circulación anterior, constituye el 17% de los ictus isquémicos y suele ser debido a embolia. Se caracteriza por síntomas corticales (afasia o disfasia, discalculia, alteración visuoespacial), hemianopsia homónima y déficit sensitivo y motor de cara y extremidades. El pronóstico es malo
-El infarto parcial de la circulación anterior es el que cumple dos de las tres características del infarto completo (por ejemplo, solo disfunción cerebral superior). Es el más frecuente (35% de los casos)
-Infarto lacunar: presentan un cuadro típico (déficit motor o sensitivo puro, hemiparesia-ataxia o disartria). Constituye el 25% de los casos, es debido a la lipohialinosis y su pronóstico es bueno)
-Infarto de la circulación posterior: en un déficit neuronal focal que incluye parálisis ipsilateral de los nervios craneales con déficit motor y/o sensitivo contralateral o bilateral, alteración de los movimientos conjugados de los ojos o alteración aislada del campo visual. Constituyen el 25% de los infartos y suele deberse a trombosis cerebral.
-Los infartos extensos cortico-subcorticales se producen por oclusión de las grandes arterias (carótidas o vertebrales, cerebrales anterior, media o posterior y cerebelosas superior, antero-inferior o póstero-inferior). Siguen el patrón anatómico del territorio de distribución de cada arteria
-Los infartos lacunares son debidos a la oclusión de las arterias perforantes dirigidas hacia los ganglios basales, cápsula interna o tronco cerebral
-Los infartos intracorticales se producen por oclusión de pequeños vasos. Son infartos diminutos situados en la corteza cerebral, a la que dan un aspecto irregular (atrofia granular)
-Los infartos laminares y por hipoperfusión no siguen territorios arteriales sino que se producen en las áreas del cerebro.
HEMORRAGIAS INTRACEREBRALES
Las más importantes son:
-Hemorragias intracerebrales : son las ocasionadas por la rotura de un vaso intraparenquimatoso que produce un hematoma en el espesor de tejido cerebral. Se deben sobre todo a la hipertensión y se localizan en los ganglios basales, cerebelo y tronco encefálico.
-Hemorragias subaracnoideas : es la salida de sangre al espacio subaracnoideo, bien por rotura de ua vena, arteria o lecho capilar. En la mayor parte de los casos, se deben a la rotura de un aneurisma en las arterias de la base del cerebro o del polígono de Willis.
-Hemorragias subdurales : son las que ocasionan un hematoma subdural. Se suelen producir sobre todo como consecuencia de un traumatismo (por ejemplo en el caso del síndrome del niño zarandeado)
-Hemorragias epidurales : se producen por rotura de una arteria meníngea, generalmente como consecuencia de un trauma. No son muy frecuentes
Vídeo explicatorio sobre el infarto cerebral
Cardiopatía coronaria
Nombres alternativos
Arteriopatía coronaria (CAD); Enfermedad de las arterias coronarias o coronariopatía; Enfermedad coronaria (CHD); Cardiopatía o enfermedad cardíaca arterioesclerótica
Definición
Es un estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al corazón. Esta enfermedad también se denomina arteriopatía coronaria.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La cardiopatía coronaria general es causada por una afección llamada ateroesclerosis, que ocurre cuando el material graso y una sustancia llamada placa se acumulan en las paredes de las arterias, lo cual hace que éstas se estrechen. A medida que las arterias coronarias se estrechan, el flujo de sangre hacia el corazón puede hacerse más lento o detenerse, causando dolor en el pecho (angina estable), dificultad respiratoria, ataque cardíaco u otros síntomas.
La cardiopatía coronaria constituye la causa principal de muerte de hombres y mujeres en los Estados Unidos. De acuerdo con la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association ), más de 15 millones de personas sufren alguna forma de esta enfermedad.
Los hombres a los 40 años tienen un riesgo mayor de padecer esta enfermedad que las mujeres, pero a medida que las mujeres envejecen, el riesgo aumenta casi hasta igualar el de los hombres.
Muchas cosas incrementan el riesgo de cardiopatía coronaria. Los genes defectuosos (herencia) pueden incrementar el riesgo. De hecho, una persona tiene mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad si alguien en la familia la ha padecido, especialmente si fue antes de los 50 años. Este riesgo aumenta a medida que la persona envejece.
Los siguientes factores también aumentan el riesgo de cardiopatía coronaria:
Diabetes
Presión arterial alta
Colesterol "malo" LDL alto
Colesterol "bueno" HDL bajo
Menopausia
No realizar suficiente actividad física o ejercicio
Obesidad
Tabaquismo
Los niveles por encima de lo normal de sustancias relacionadas con inflamación también pueden incrementar el riesgo de un ataque cardíaco. Tales sustancias comprenden proteína C reactiva y fibrinógeno. Los niveles elevados de un químico llamado homocisteína, un aminoácido, están asociados con un aumento del riesgo de ataque cardíaco.
Síntomas
Los síntomas pueden ser muy notorios, pero algunas veces la persona puede tener la enfermedad y no presentar ningún síntoma.
El dolor o molestia en el pecho (angina) es el síntoma más común y se siente cuando el corazón no está recibiendo suficiente sangre u oxígeno. La gravedad del dolor varía de una persona a otra.
Existen dos tipos principales de dolor en el pecho:
El dolor en el pecho atípico que a menudo es agudo e intermitente y se puede sentir en el lado izquierdo del tórax, el abdomen, la espalda o el brazo. Este tipo de dolor no tiene relación con el ejercicio, no se alivia ni con reposo ni con nitroglicerina y es más común en las mujeres.
El dolor en el pecho típico que se siente debajo del esternón y se caracteriza por una sensación de pesadez o como si alguien estuviera comprimiendo a la persona. Este dolor generalmente se presenta con actividad o emoción y desaparece con el reposo o con un medicamento llamado nitroglicerina.
Los adultos con dolor en el pecho típico tienen un riesgo mayor de padecer cardiopatía coronaria que los que presentan el dolor atípico.
Otros síntomas abarcan:
Dificultad para respirar.
Ataque cardíaco; en algunos casos, el primer signo de cardiopatía coronaria es un ataque cardíaco.
Signos y exámenes
Existen muchos exámenes que ayudan a diagnosticar la cardiopatía coronaria y, generalmente, el médico ordenará más de un examen antes de hacer un diagnóstico definitivo.
Algunos de los exámenes son:
Electrocardiograma (ECG)
Prueba de esfuerzo
Ecocardiografía
Gammagrafía nuclear
Angiografía/arteriografía coronaria
Tomografía computarizada por haz de electrones (EBCT, por sus siglas en inglés) para buscar calcio en el revestimiento de las arterias. Cuanto más calcio haya, más alta será la probabilidad de padecer de cardiopatía coronaria.
Angiografía coronaria por TC
Angiografía por resonancia magnética
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas y de la gravedad de la enfermedad.
Si una persona tiene cardiopatía coronaria que no produce síntomas, se puede tratar ya sea con medicamentos o angioplastia con stent, los cuales, de acuerdo con estudios recientes, tienen iguales beneficios. La angioplastia con stent no ayuda a que la persona viva por más tiempo, pero puede reducir la angina u otros síntomas de cardiopatía coronaria.
Sin embargo, la angioplastia con stent puede ser un procedimiento que le salve la vida a la persona en caso de estar experimentando un ataque cardíaco.
Entre los medicamentos utilizados para tratar este tipo de cardiopatía se encuentran los siguientes:
Los IECA (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina) para disminuir la presión arterial.
Anticoagulantes (medicamentos antiplaquetarios) para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.
Beta bloqueadores para disminuir la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el oxígeno utilizado por el corazón.
Antagonistas del calcio para relajar las arterias, bajar la presión arterial y reducir la carga de trabajo del corazón.
Diuréticos para disminuir la presión arterial.
Nitratos, como la nitroglicerina, para aliviar en el dolor en el pecho y mejorar el suministro de sangre al corazón.
Estatinas para bajar el colesterol.
Los procedimientos para tratar y diagnosticar la cardiopatía coronaria se llaman intervenciones coronarias percutáneas (PCI, por sus siglas en inglés), como la angioplastia y la colocación de stents. Otros tipos abarcan:
Aterectomía coronaria
Implante de radiación coronaria o braquiterapia coronaria
La braquiterapia coronaria libera radiación dentro de las arterias coronarias. Este tratamiento se reserva únicamente para pacientes que hayan tenido problemas relacionados con stents (endoprótesis vasculares).
Los procedimientos quirúrgicos utilizados para tratar la cardiopatía coronaria abarcan:
Cirugía de derivación de arteria coronaria
Cirugía cardíaca mínimamente invasiva
Los cambios en estilo de vida son muy importantes. El médico puede solicitarle a la persona:
Evitar o reducir la cantidad de sal (sodio) que consume.
Consumir una dieta saludable para el corazón, baja en grasas saturadas, colesterol y grasas trans
Hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable
Mantener el azúcar en la sangre bajo estricto control, en caso de ser diabético
Dejar de fumar
Expectativas (pronóstico)
Cada persona se recupera de forma diferente. Algunas personas pueden mantener una vida saludable cambiando de dieta, dejando de fumar y tomando medicamentos en la forma exacta como lo indica el médico. Asimismo, es posible que otras personas requieran procedimientos médicos, como angioplastia o cirugía.
Aunque cada persona es diferente, la detección temprana de la cardiopatía coronaria generalmente produce un mejor pronóstico.
Complicaciones
Ataque cardíaco
Angina inestable
Muerte súbita
Insuficiencia cardíaca
Situaciones que requieren asistencia médica
Si una persona tiene cualquier factor de riesgo para la cardiopatía coronaria, debe solicitar una cita con el médico para hablar de la prevención y del posible tratamiento.
Es necesario consultar con el médico, llamar al 911 (en los Estados Unidos) o acudir a la sala de emergencias de inmediato si se experimenta angina, dificultad para respirar o síntomas de un ataque cardíaco.
Prevención
Se recomienda visitar al médico regularmente. Los consejos para prevenir la cardiopatía coronaria o reducir el riesgo de la enfermedad son:
Evitar o reducir el estrés
No fumar
Comer alimentos bien balanceados que sean bajos en grasa y colesterol e incluir varias porciones diarias de frutas y verduras
Hacer ejercicio regularmente. Si su peso se considera normal, hacer al menos 30 minutos de ejercicio todos los días. Si una persona está obesa o con sobrepeso, los expertos dicen que se deben hacer de 60 a 90 minutos de ejercicio diariamente.
Mantener la presión arterial, el azúcar en la sangre y el colesterol bajo control
Las cantidades moderadas de alcohol (1 vaso al día para las mujeres y 2 para los hombres) pueden reducir el riesgo de problemas cardiovasculares. Sin embargo, beber cantidades mayores hace más daño que provecho.
Si la persona tiene uno o más factores de riesgo para la cardiopatía coronaria, debe hablar con el médico acerca de la posibilidad de tomar una aspirina al día para ayudar a prevenir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Se puede prescribir terapia con aspirina en dosis bajas si el beneficio probablemente supere el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales.
Las nuevas pautas ya no recomiendan la terapia de reemplazo hormonal, las vitaminas E o C, los antioxidantes o el ácido fólico para prevenir cardiopatías.
Arteriopatía coronaria (CAD); Enfermedad de las arterias coronarias o coronariopatía; Enfermedad coronaria (CHD); Cardiopatía o enfermedad cardíaca arterioesclerótica
Definición
Es un estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al corazón. Esta enfermedad también se denomina arteriopatía coronaria.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La cardiopatía coronaria general es causada por una afección llamada ateroesclerosis, que ocurre cuando el material graso y una sustancia llamada placa se acumulan en las paredes de las arterias, lo cual hace que éstas se estrechen. A medida que las arterias coronarias se estrechan, el flujo de sangre hacia el corazón puede hacerse más lento o detenerse, causando dolor en el pecho (angina estable), dificultad respiratoria, ataque cardíaco u otros síntomas.
La cardiopatía coronaria constituye la causa principal de muerte de hombres y mujeres en los Estados Unidos. De acuerdo con la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association ), más de 15 millones de personas sufren alguna forma de esta enfermedad.
Los hombres a los 40 años tienen un riesgo mayor de padecer esta enfermedad que las mujeres, pero a medida que las mujeres envejecen, el riesgo aumenta casi hasta igualar el de los hombres.
Muchas cosas incrementan el riesgo de cardiopatía coronaria. Los genes defectuosos (herencia) pueden incrementar el riesgo. De hecho, una persona tiene mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad si alguien en la familia la ha padecido, especialmente si fue antes de los 50 años. Este riesgo aumenta a medida que la persona envejece.
Los siguientes factores también aumentan el riesgo de cardiopatía coronaria:
Diabetes
Presión arterial alta
Colesterol "malo" LDL alto
Colesterol "bueno" HDL bajo
Menopausia
No realizar suficiente actividad física o ejercicio
Obesidad
Tabaquismo
Los niveles por encima de lo normal de sustancias relacionadas con inflamación también pueden incrementar el riesgo de un ataque cardíaco. Tales sustancias comprenden proteína C reactiva y fibrinógeno. Los niveles elevados de un químico llamado homocisteína, un aminoácido, están asociados con un aumento del riesgo de ataque cardíaco.
Síntomas
Los síntomas pueden ser muy notorios, pero algunas veces la persona puede tener la enfermedad y no presentar ningún síntoma.
El dolor o molestia en el pecho (angina) es el síntoma más común y se siente cuando el corazón no está recibiendo suficiente sangre u oxígeno. La gravedad del dolor varía de una persona a otra.
Existen dos tipos principales de dolor en el pecho:
El dolor en el pecho atípico que a menudo es agudo e intermitente y se puede sentir en el lado izquierdo del tórax, el abdomen, la espalda o el brazo. Este tipo de dolor no tiene relación con el ejercicio, no se alivia ni con reposo ni con nitroglicerina y es más común en las mujeres.
El dolor en el pecho típico que se siente debajo del esternón y se caracteriza por una sensación de pesadez o como si alguien estuviera comprimiendo a la persona. Este dolor generalmente se presenta con actividad o emoción y desaparece con el reposo o con un medicamento llamado nitroglicerina.
Los adultos con dolor en el pecho típico tienen un riesgo mayor de padecer cardiopatía coronaria que los que presentan el dolor atípico.
Otros síntomas abarcan:
Dificultad para respirar.
Ataque cardíaco; en algunos casos, el primer signo de cardiopatía coronaria es un ataque cardíaco.
Signos y exámenes
Existen muchos exámenes que ayudan a diagnosticar la cardiopatía coronaria y, generalmente, el médico ordenará más de un examen antes de hacer un diagnóstico definitivo.
Algunos de los exámenes son:
Electrocardiograma (ECG)
Prueba de esfuerzo
Ecocardiografía
Gammagrafía nuclear
Angiografía/arteriografía coronaria
Tomografía computarizada por haz de electrones (EBCT, por sus siglas en inglés) para buscar calcio en el revestimiento de las arterias. Cuanto más calcio haya, más alta será la probabilidad de padecer de cardiopatía coronaria.
Angiografía coronaria por TC
Angiografía por resonancia magnética
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas y de la gravedad de la enfermedad.
Si una persona tiene cardiopatía coronaria que no produce síntomas, se puede tratar ya sea con medicamentos o angioplastia con stent, los cuales, de acuerdo con estudios recientes, tienen iguales beneficios. La angioplastia con stent no ayuda a que la persona viva por más tiempo, pero puede reducir la angina u otros síntomas de cardiopatía coronaria.
Sin embargo, la angioplastia con stent puede ser un procedimiento que le salve la vida a la persona en caso de estar experimentando un ataque cardíaco.
Entre los medicamentos utilizados para tratar este tipo de cardiopatía se encuentran los siguientes:
Los IECA (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina) para disminuir la presión arterial.
Anticoagulantes (medicamentos antiplaquetarios) para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.
Beta bloqueadores para disminuir la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el oxígeno utilizado por el corazón.
Antagonistas del calcio para relajar las arterias, bajar la presión arterial y reducir la carga de trabajo del corazón.
Diuréticos para disminuir la presión arterial.
Nitratos, como la nitroglicerina, para aliviar en el dolor en el pecho y mejorar el suministro de sangre al corazón.
Estatinas para bajar el colesterol.
Los procedimientos para tratar y diagnosticar la cardiopatía coronaria se llaman intervenciones coronarias percutáneas (PCI, por sus siglas en inglés), como la angioplastia y la colocación de stents. Otros tipos abarcan:
Aterectomía coronaria
Implante de radiación coronaria o braquiterapia coronaria
La braquiterapia coronaria libera radiación dentro de las arterias coronarias. Este tratamiento se reserva únicamente para pacientes que hayan tenido problemas relacionados con stents (endoprótesis vasculares).
Los procedimientos quirúrgicos utilizados para tratar la cardiopatía coronaria abarcan:
Cirugía de derivación de arteria coronaria
Cirugía cardíaca mínimamente invasiva
Los cambios en estilo de vida son muy importantes. El médico puede solicitarle a la persona:
Evitar o reducir la cantidad de sal (sodio) que consume.
Consumir una dieta saludable para el corazón, baja en grasas saturadas, colesterol y grasas trans
Hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable
Mantener el azúcar en la sangre bajo estricto control, en caso de ser diabético
Dejar de fumar
Expectativas (pronóstico)
Cada persona se recupera de forma diferente. Algunas personas pueden mantener una vida saludable cambiando de dieta, dejando de fumar y tomando medicamentos en la forma exacta como lo indica el médico. Asimismo, es posible que otras personas requieran procedimientos médicos, como angioplastia o cirugía.
Aunque cada persona es diferente, la detección temprana de la cardiopatía coronaria generalmente produce un mejor pronóstico.
Complicaciones
Ataque cardíaco
Angina inestable
Muerte súbita
Insuficiencia cardíaca
Situaciones que requieren asistencia médica
Si una persona tiene cualquier factor de riesgo para la cardiopatía coronaria, debe solicitar una cita con el médico para hablar de la prevención y del posible tratamiento.
Es necesario consultar con el médico, llamar al 911 (en los Estados Unidos) o acudir a la sala de emergencias de inmediato si se experimenta angina, dificultad para respirar o síntomas de un ataque cardíaco.
Prevención
Se recomienda visitar al médico regularmente. Los consejos para prevenir la cardiopatía coronaria o reducir el riesgo de la enfermedad son:
Evitar o reducir el estrés
No fumar
Comer alimentos bien balanceados que sean bajos en grasa y colesterol e incluir varias porciones diarias de frutas y verduras
Hacer ejercicio regularmente. Si su peso se considera normal, hacer al menos 30 minutos de ejercicio todos los días. Si una persona está obesa o con sobrepeso, los expertos dicen que se deben hacer de 60 a 90 minutos de ejercicio diariamente.
Mantener la presión arterial, el azúcar en la sangre y el colesterol bajo control
Las cantidades moderadas de alcohol (1 vaso al día para las mujeres y 2 para los hombres) pueden reducir el riesgo de problemas cardiovasculares. Sin embargo, beber cantidades mayores hace más daño que provecho.
Si la persona tiene uno o más factores de riesgo para la cardiopatía coronaria, debe hablar con el médico acerca de la posibilidad de tomar una aspirina al día para ayudar a prevenir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Se puede prescribir terapia con aspirina en dosis bajas si el beneficio probablemente supere el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales.
Las nuevas pautas ya no recomiendan la terapia de reemplazo hormonal, las vitaminas E o C, los antioxidantes o el ácido fólico para prevenir cardiopatías.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
